Superando los obstáculos para despertar

artículo extraido de https://www.nodualidad.info/articulos/superando-los-obstaculos-para-despertar.html. Autor: Leonard Jacobson

Llegar a estar en el presente es extraordinariamente simple. Sin embargo permanecer presente no es tan simple. Incluso si estamos presentes durante un corto tiempo, la mayoría de nosotros vuelve rápidamente de nuevo al pasado y al futuro mundo de la mente. Hay una serie de obstáculos que tenemos que tener en cuenta si queremos despertar plenamente a la Presencia y permanecer fundamentalmente presentes en nuestra vida diaria y en nuestras relaciones.

El primer obstáculo es el propio ego. El ego quiere llegar a ser más espiritual. Quiere adquirir conocimiento espiritual. Le encantaría llegar a iluminarse. Hará que visites muchos maestros espirituales y leas muchos libros espirituales. Pero retrocederá muy rápidamente si encuentras tu camino en la verdad de la vida a través de la puerta del momento presente. Esto es así porque el ego necesita tener el control de tu vida. Es adicto a su posición de poder y control. Pero sólo puede controlar lo que conoce y sólo conoce el pasado, que recuerda, o el futuro, que se imagina. Desconoce el momento presente, y de esta manera se resistirá desesperadamente a que entres y permanezcas en el momento presente. De hecho, a medida que comienzas a despertar al momento presente, tiene una bolsa llena de trucos para seducirte o tentarte de nuevo al mundo de la mente.

La segunda razón por la que es difícil permanecer presente, es que la mayoría de nosotros tenemos dentro un montón de emociones reprimidas del pasado, sobre todo de nuestra relación con nuestros padres en la infancia. Estas emociones están siendo continuamente activadas o provocadas, trayendo a raudales el pasado, haciendo que nos sea imposible permanecer en la verdad y la realidad del momento presente. Mientras estás atrapado en el dolor emocional y los traumas del pasado, no puedes estar presente.

La tercera razón por la que resulta difícil permanecer presente es que hay una serie de “ganchos” muy poderosos que nos sacan del momento presente y nos arrastran al mundo de la mente. Buscar en los demás reconocimiento, aprobación o aceptación es un ejemplo de un gancho de este tipo. Temer el rechazo o el juicio de los demás es otro gancho. Cualquier cosa que te enrede en la mente de otro es un gancho que te saca de la Presencia. Despertar plenamente al momento presente implica desenredarte de los otros para estar totalmente contigo mismo.

Para liberarte de los obstáculos y los ganchos mencionados arriba, hay una serie de pasos que debes seguir.

El primero es que tienes que despertar a la dimensión de la Presencia en tu interior. Esto abre la posibilidad de la verdadera curación.

Luego tienes que relacionarte correctamente con el ego, hasta que finalmente renuncia a su necesidad de estar controlando tu vida.

Desde un estado de Presencia, traes al ego y a todos sus llamados aspectos negativos a la luz de la consciencia, de manera que sea reconocido, amado y aceptado. Todo juicio del ego y todos los intentos de aniquilar el ego deben cesar. Siempre que se juzga o rechaza cualquier aspecto de ti mismo, el ego va a prevalecer como la fuerza interna dominante, simplemente porque el ego se fortalece en el juicio, la condena y el rechazo.

La única cosa que lleva al ego a una posición de renuncia es la energía del amor y la aceptación. Si amas y aceptas cada aspecto de ti mismo en el plano de la mente-ego, en particular los aspectos de ti que has estado escondiendo, juzgando o tratando de cambiar, el ego finalmente se rendirá.

El siguiente paso es permitir que todas esas emociones reprimidas dentro de ti salgan y se expresen conscientemente. En mis sesiones privadas, talleres y retiros, ofrezco una orientación muy clara y apoyo para llevar a cabo esto. Esto no quiere decir que estés identificado con los sentimientos. Simplemente estás permitiendo que salgan a la superficie en la expresión consciente.

El hecho de que la emoción surja es de este momento y por lo tanto tienes que estar presente con ella a medida que surge y se expresa a través de ti. Pero la historia asociada con la emoción no es del momento presente, y por lo tanto es importante que no te identifiques con la historia. Tendrás que expresar la historia como parte de la expresión de la emoción, pero la historia en sí no es la verdad. Es del pasado o del futuro. No tiene nada que ver con este momento. No te la creas y no actúes sobre ella como si fuera verdad.

El tercer paso es identificar claramente los ganchos que te sacan de la Presencia. Estos ganchos sólo tienen poder sobre ti en la medida en que les permites funcionar de manera inconsciente. Si llevas estos ganchos ante la conciencia, entonces no tienen poder sobre ti. Puedes desengancharte suavemente de ellos a medida que se activan.

Estos pasos te liberarán del mundo de la mente pensante estableciéndote en el mundo del AHORA. No quiero decir que tienes que estar siempre presente. Pero el momento presente se convertirá en la base misma de tu vida. Llegarás a conocerte como aquel que existe en el momento del AHORA, y sólo en el momento del ahora. Esta es la verdad de lo que eres. Y tu vida será transformada. Dios y el Cielo en la Tierra serán revelados.

“Reposa en la paz de Ser”

Toda experiencia va cambiando momento a momento y sin embargo aquello, o aquel o aquella que conoce la experiencia no cambia. El cuerpo va cambiando y sin embargo aquello que observa como el cuerpo va cambiando no cambia. Mientras que la experiencia es cambiante la Consciencia, TU, no cambias.

por Sebastian Rosety

Integrando la sombra en el despertar

artículo extraido de https://www.nodualidad.info/articulos/integrando-la-sombra-en-el-despertar.html . Escrito por Amoda Maa

El esfuerzo por el logro espiritual al tiempo que se excluye la dimensión personal de la vida, a menudo es un gran error en el camino de la indagación espiritual. Ignorar las contracciones psicológicas no resueltas es un peligro que con frecuencia se pasa por alto en el proceso del despertar.

Por supuesto, para algunos, el despertar ocurre espontáneamente incluso cuando no se han enfrentado las contracciones psicológicas. Podemos llamar a esto “gracia” y puede haber una sensación de ser “bendecido”. Pero no necesariamente hace que desaparezcan los problemas personales. Principalmente la vida continúa en la misma rutina, y esto está bien si hay una profunda aceptación de este hecho y no se espera que cambie alguna expresión particular de lo que se experimenta como “mi vida”. Sin embargo, lo que sucede con demasiada frecuencia es que se niega algún bloqueo interno. Y esto evita una entrega más profunda que es parte de la maduración del despertar a medida que se incorpora en la vida cotidiana.

Al repudiar las partes de nosotros mismos que creemos que son inaceptables o no están iluminadas, son arrojadas al saco de las sombras. Y cuando estas fuerzas internas inconscientes permanecen sin ser reconocidas o no examinadas, inevitablemente toman posesión de la paz prístina del estado despierto incondicionado y causan estragos en nuestro entorno interno y externo, revelándose a menudo de manera distorsionada y catastrófica. El colapso mental y emocional es un síntoma de esto, al igual que las luchas de poder, las relaciones sexuales inapropiadas e incluso abusivas, y la codicia oculta o la corrupción que sale a la superficie en muchas comunidades espirituales. Estas fuerzas inconscientes no son necesariamente malévolas, pero se vuelven problemáticas porque han sido apartadas por mucho tiempo. Y dado que cada energía anhela volver a casa, ser amada, ser abrazada, llama a la puerta, y si no es vista realmente en la luz de la verdad, la derriba.

Si no ha habido una apertura honesta a todas las contracciones psicológicas, la división interna continuará incluso si nos hemos despertado. Esto es especialmente así en la etapa inicial del despertar, cuando el ego oscurece y se apropia fácilmente de las energías suprimidas. Si esta identificación sutil con el estado despierto permanece oculta, la plena integración del despertar en la vida cotidiana, a medida que desciende de la mente al corazón y al cuerpo, se ve obstaculizada. Incluso el Buda tuvo que sentarse debajo del árbol Bodhi, inmóvil, mientras que Mara, el Señor de la Oscuridad, lo tentó con deseos y lo atormentó con miedos antes de que la iluminación se convirtiera en su realidad viva. E incluso Jesús tuvo que encontrarse con sus demonios en el desierto antes de poder permanecer permanentemente en la luz del verdadero despertar espiritual.

La incorporación del despertar requiere una curación de la división interna y esto es más probable que ocurra si las contracciones cuerpo-mente se ven y se disuelven por completo. Aquí, el trabajo psicológico puede ser un gran apoyo. El despertar no tiene que ver con la superación personal; tiene que ver con la investigación inteligente de dinámicas internas ocultas que de otro modo podrían permanecer inaccesibles. Y si bien el despertar puede ocurrir en cualquier momento, no necesariamente corrige las cosas en el reino humano ni cura ninguna herida que pueda mantenerse dentro del subconsciente. Parece ser necesario integrar la sombra, especialmente en la psique occidental. Donde existe una cultura dominante de disfunción y abuso que solidifica la creencia en el yo herido y las historias de victimización creadas por la mente, todavía existe un papel constructivo para la terapia ―cuando se basa en la conciencia― que puede facilitar el encuentro de sentimientos dolorosos que son habitualmente evitados. La ansiedad, la depresión, los traumas y las adicciones pueden ser invitados al lugar de encuentro de la psicología y la espiritualidad no-dual. Aquí, hay un permitir suave de todas las energías mientras se señala el espacio incondicionado de la conciencia en todas partes. Cuando el trauma o la supresión emocional son profundos, los bloqueos energéticos a menudo pueden liberarse más fácilmente a través del trabajo corporal dentro del mismo contexto de la conciencia. En el cuenco del amor, sin esperar ningún resultado particular, hay un desarrollo natural de la conciencia (awareness) despierta y una estabilización de la consciencia (consciousness) despierta.

La mayoría de las personas esperan que el despertar haga que todo el dolor desaparezca. Pero la sabiduría y la humildad para permitir apoyo donde se necesita apoyo, incluso después del despertar, es un gran apoyo en sí mismo. Esto es especialmente así cuando la personalidad y el sentido del yo reaparecen dentro de la consciencia despierta, y puede resultar en una decepción o confusión, y aún más si hay un trauma no resuelto o patrones adictivos y no se ha realizado ningún trabajo interno previo. Cuanto más claro es el recipiente, en otras palabras, cuanto más transparente es el vehículo de la personalidad, menos probable es que las densas contracciones energéticas se unan al reingresar a la realidad terrenal tridimensional.

Ya sea que el apoyo se presente en la forma de terapia, o de continuación de la práctica meditativa, o del reflejo de la conciencia incondicionada de un maestro espiritual o de una conversación sincera con un amigo, el factor importante es la voluntad de recibir con ternura todo lo que continúa revelándose, sentarse y regar el suelo y esperar, como un jardinero sabio, mientras el capullo del despertar se convierte en una flor.

Es la capacidad de estar completamente con lo que es, permitir que el ser mismo infunda los espacios más oscuros de adentro hacia afuera, lo que crea la totalidad auténtica que es un sello distintivo del despertar completo. El despertar no niega el pasado, la historia de nuestras vidas, los recuerdos, las decepciones, las angustias, los remordimientos e incluso lo que parecen experiencias de vidas pasadas. Todo esto puede ser aceptado en la conciencia del momento presente para que el pasado y el futuro se vean en el eterno ahora. Y en este profundo abrazo de lo que está aquí ahora, se nos da la oportunidad de ver que la luz es la naturaleza de la oscuridad.

Amoda Maa es una autora y maestra espiritual contemporánea. Para más información sobre Amoda y su enseñanza: www.amodamaa.com

La leyenda de los Ahoras

Texto extraido de https://www.losahoras.com/

Escrito por Óscar Soria

Cuenta una vieja leyenda universal que, hace muchas épocas, las personas eran animales simbióticos: Iban siempre acompañadas de un pájaro diminuto, de plumaje brillante y canto melódico y como un susurro. Se llamaba Ahora.
Ahora acompañaba a los humanos día y noche, revoloteando por sus cabezas en silencio, y eran pajaritos muy sabios y sencillos. Cada vez que sus simbiontes contemplaban un paisaje hermoso, miraban a alguien a los ojos o vivían cualquiera de esos mágicos eventos que suelen discriminarse solo por ser cotidianos, Ahora les daba un pequeño picotazo en la cabeza y cantaba, y entonces las personas tenían un Momento de Consciencia. Vivían el presente con más nitidez y eran muy felices. De hecho, los Ahora se alimentaban de las emociones que se desprendían de estos momentos, y de ahí la simbiosis.
Había gente que se hacía muy amigos de sus Ahoras y éstos les daban Momentos de Consciencia a cada instante. Sin embargo, algo ocurrió. Llegó un punto en que, por motivos siniestros, la gente empezó a establecer relaciones con otras dos aves, una de plumaje negro y otra blanco: se llamaban Antes y Después, y poco a poco, Los Ahoras fueron muriendo, la magia de los pequeños detalles desapareció, y los Momentos de Consciencia se perdieron para siempre.
Mas éste no es el final de la historia, pues la leyenda asegura que los hermosos Ahoras, aunque ya no puedan volar ni picarnos, siguen viviendo en el alma de cada uno de nosotros, esperando que retomemos la simbiosis y podamos ver la magia de nuevo. Incluso dicen algunos que… si cierras los ojos, respiras hondo y sonríes, podrás sentir en el corazón y en la mente, el canto y el picotazo del Ahora, y al volver a abrirlos el mundo será brillante.

¿Qué es la realidad?

¿Te has preguntado alguna vez, que es la realidad? Seguramente, no. Ahora es el momento de preguntártelo…

Es difícil contestar a esta pregunta.  Si nos preguntamos que es la realidad, difícilmente encontraremos una respuesta ciertamente satisfactoria. Seguramente, lo que nos vendrá será… ¿La realidad?. La realidad es esto, lo que esta pasando ahora, lo que estoy viviendo, experimentando, percibiendo…, en este momento.

Si nos quedamos con esta simple respuesta es como si nos quedaramos cortos en la investigación, es como si no nos dejara dicha respuesta, totalmente satisfechos. Quizás, a esta pregunta debería acompañarnos otra… ¿Cómo surge la realidad? ¿Cómo se crea la realidad? Porque, en el fondo, la gran pregunta sería esta.

Es cierto, que estamos experimentando una experiencia continuamente, pero…, como se crea esta experiencia o de donde surge esta experiencia que estoy percibiendo ahora. ¿Hay una experiencia fuera tal como la vemos, o la experiencia la crea o la proyecta nuestro cerebro, tal como un proyector puede proyectar una película?

Y mas allá de todo ello… ¿la realidad vista, percibida o experimentada, es auténticamente real o es relativamente real? Entiendo por auténticamente real aquello que no cambia bajo ninguna condición o en ningún momento o, dicho de otra manera, aquello  que no depende de nada para existir.

Si miras  y reflexionas atentamente, te darás cuenta, que la realidad que vives depende de ti para existir, o dicho con mas claridad, depende de tu consciencia para existir. Si no fuerás consciente no podrías experimentar ninguna realidad. Dicho esto, verás con claridad que toda experiencia depende del sujeto conocedor para existir, si no hay sujeto conocedor no hay experiencia conocida.

Necesito que te pares un momento y veas esto con claridad. Es necesario que ambos, el escritor (yo) y el lector (tu), estemos de acuerdo. La investigación tenemos que llevarla a cabo los dos, para que sea válida para ti.

¿Estas de acuerdo? Si no hay sujeto no hay verbo, ni predicado. Yo (sujeto, el que conoce); verbo (el conocer, el percibir, el hacer…); y predicado (el objeto percibido o experimentado).

Por lo tanto, es claro que si no hay sujeto, no hay predicado o dicho de otra forma, si no hay nadie que experimente no puede haber experiencia percibida.

Por ello, toda la realidad que ves o percibes es relativamente real, es decir, depende de ti. Y no solo depende de ti para existir sino que la experiencia que experimentas, tu mente la va a teñir con tu forma o punto de vista particular. Lo que quiero decir es que una puesta de sol percibida por mil miradas diferentes, será una puesta de sol única y relativa para cada uno de esos mil espectadores. Cada uno de ellos la verá, la percibirá a su manera, en función de su estado de ánimo; de su punto de vista; de sus creencias; de su forma de ver las cosas; en definitiva de su programación mental. Esto ya lo sabes… es fácil de comprender y ya lo has pensado o lo has comentado en alguna otra ocasión. El problema es que se te olvida continuamente, una y otra vez, defiendes tus puntos de vistas que no son auténticamente reales, solo son relativamente reales. Tampoco pasaría nada si esto no creara sufrimiento pero… lo crea. Lo que quiero decir, y espero que estés de acuerdo conmingo, es que creer que algo es verdad, siendo solo relativamente real crea confusión y mucho sufrimiento. Si crees que intrinsecamente un día nublado es feo y es desagradable, tu estado de ánimo va a estar influenciado por ese punto de vista relativo. Decir relativo es decir relativamente real o falsamente real, en el sentido de que no es absolutamente o auténticamente real. ¿Lo ves claro?

En otras palabras…, ¿quien crea “realmente” la realidad?

Tu mente.

Tu mente  crea  tu realidad relativa. Y en el fondo lo sabes. Cuando digo tu mente, me refiero a tu forma de pensar; a tu sistema de creencias. La mente…, tu mente…, tiñe completamente cada una de las experiencias que aparecen ante ti, creando una realidad relativa que causa mucho sufrimiento.

Un día nublado, realmente, no es intrinsecamente feo…, es simplemente un día nublado…, nada más.

Ahora, es necesario que pares de leer y veas con claridad esto.

Necesito que estemos de acuerdo en esta investigación que estamos llevando a cabo.

¿Seguimos?

Por lo tanto, ante cada situación que nos toca vivir en la vida cotidiana, la mente, nuestra mente…, está interpretando cada momento experimentado. No estamos experimentando una realidad absoluta, estamos experimentando una realidad contada, la que “yo me cuento”, cuando me identifico con la mente.

Por lo tanto “la vida, tu vida…, no es lo que percibes sino lo que tú (tu mente) te cuentas de lo que percibes”.

Es como una especie de realidad virtual. Una película que, continuamente, te vás contando, o mejor dicho te va contando tu mente. Lo peor de todo es que te confundes con lo que te cuenta tu mente, ese yo pensamiento que te cuenta o se cuenta que esto es así y no lo duda. Sería bueno, porque de ello depende tu felicidad que observarás a ese “falso yo”, que te dice continuamente lo que tienes que hacer o lo que no tienes que hacer porque ese “yo”,  no eres tú.

¿Cómo? Te estarás preguntando…

Entonces, si no soy el que piensa  ¿Quién soy yo?

undefined Sebastián Rosety

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