“Reposa en la paz de Ser”

Toda experiencia va cambiando momento a momento y sin embargo aquello, o aquel o aquella que conoce la experiencia no cambia. El cuerpo va cambiando y sin embargo aquello que observa como el cuerpo va cambiando no cambia. Mientras que la experiencia es cambiante la Consciencia, TU, no cambias.

por Sebastian Rosety

Integrando la sombra en el despertar

artículo extraido de https://www.nodualidad.info/articulos/integrando-la-sombra-en-el-despertar.html . Escrito por Amoda Maa

El esfuerzo por el logro espiritual al tiempo que se excluye la dimensión personal de la vida, a menudo es un gran error en el camino de la indagación espiritual. Ignorar las contracciones psicológicas no resueltas es un peligro que con frecuencia se pasa por alto en el proceso del despertar.

Por supuesto, para algunos, el despertar ocurre espontáneamente incluso cuando no se han enfrentado las contracciones psicológicas. Podemos llamar a esto “gracia” y puede haber una sensación de ser “bendecido”. Pero no necesariamente hace que desaparezcan los problemas personales. Principalmente la vida continúa en la misma rutina, y esto está bien si hay una profunda aceptación de este hecho y no se espera que cambie alguna expresión particular de lo que se experimenta como “mi vida”. Sin embargo, lo que sucede con demasiada frecuencia es que se niega algún bloqueo interno. Y esto evita una entrega más profunda que es parte de la maduración del despertar a medida que se incorpora en la vida cotidiana.

Al repudiar las partes de nosotros mismos que creemos que son inaceptables o no están iluminadas, son arrojadas al saco de las sombras. Y cuando estas fuerzas internas inconscientes permanecen sin ser reconocidas o no examinadas, inevitablemente toman posesión de la paz prístina del estado despierto incondicionado y causan estragos en nuestro entorno interno y externo, revelándose a menudo de manera distorsionada y catastrófica. El colapso mental y emocional es un síntoma de esto, al igual que las luchas de poder, las relaciones sexuales inapropiadas e incluso abusivas, y la codicia oculta o la corrupción que sale a la superficie en muchas comunidades espirituales. Estas fuerzas inconscientes no son necesariamente malévolas, pero se vuelven problemáticas porque han sido apartadas por mucho tiempo. Y dado que cada energía anhela volver a casa, ser amada, ser abrazada, llama a la puerta, y si no es vista realmente en la luz de la verdad, la derriba.

Si no ha habido una apertura honesta a todas las contracciones psicológicas, la división interna continuará incluso si nos hemos despertado. Esto es especialmente así en la etapa inicial del despertar, cuando el ego oscurece y se apropia fácilmente de las energías suprimidas. Si esta identificación sutil con el estado despierto permanece oculta, la plena integración del despertar en la vida cotidiana, a medida que desciende de la mente al corazón y al cuerpo, se ve obstaculizada. Incluso el Buda tuvo que sentarse debajo del árbol Bodhi, inmóvil, mientras que Mara, el Señor de la Oscuridad, lo tentó con deseos y lo atormentó con miedos antes de que la iluminación se convirtiera en su realidad viva. E incluso Jesús tuvo que encontrarse con sus demonios en el desierto antes de poder permanecer permanentemente en la luz del verdadero despertar espiritual.

La incorporación del despertar requiere una curación de la división interna y esto es más probable que ocurra si las contracciones cuerpo-mente se ven y se disuelven por completo. Aquí, el trabajo psicológico puede ser un gran apoyo. El despertar no tiene que ver con la superación personal; tiene que ver con la investigación inteligente de dinámicas internas ocultas que de otro modo podrían permanecer inaccesibles. Y si bien el despertar puede ocurrir en cualquier momento, no necesariamente corrige las cosas en el reino humano ni cura ninguna herida que pueda mantenerse dentro del subconsciente. Parece ser necesario integrar la sombra, especialmente en la psique occidental. Donde existe una cultura dominante de disfunción y abuso que solidifica la creencia en el yo herido y las historias de victimización creadas por la mente, todavía existe un papel constructivo para la terapia ―cuando se basa en la conciencia― que puede facilitar el encuentro de sentimientos dolorosos que son habitualmente evitados. La ansiedad, la depresión, los traumas y las adicciones pueden ser invitados al lugar de encuentro de la psicología y la espiritualidad no-dual. Aquí, hay un permitir suave de todas las energías mientras se señala el espacio incondicionado de la conciencia en todas partes. Cuando el trauma o la supresión emocional son profundos, los bloqueos energéticos a menudo pueden liberarse más fácilmente a través del trabajo corporal dentro del mismo contexto de la conciencia. En el cuenco del amor, sin esperar ningún resultado particular, hay un desarrollo natural de la conciencia (awareness) despierta y una estabilización de la consciencia (consciousness) despierta.

La mayoría de las personas esperan que el despertar haga que todo el dolor desaparezca. Pero la sabiduría y la humildad para permitir apoyo donde se necesita apoyo, incluso después del despertar, es un gran apoyo en sí mismo. Esto es especialmente así cuando la personalidad y el sentido del yo reaparecen dentro de la consciencia despierta, y puede resultar en una decepción o confusión, y aún más si hay un trauma no resuelto o patrones adictivos y no se ha realizado ningún trabajo interno previo. Cuanto más claro es el recipiente, en otras palabras, cuanto más transparente es el vehículo de la personalidad, menos probable es que las densas contracciones energéticas se unan al reingresar a la realidad terrenal tridimensional.

Ya sea que el apoyo se presente en la forma de terapia, o de continuación de la práctica meditativa, o del reflejo de la conciencia incondicionada de un maestro espiritual o de una conversación sincera con un amigo, el factor importante es la voluntad de recibir con ternura todo lo que continúa revelándose, sentarse y regar el suelo y esperar, como un jardinero sabio, mientras el capullo del despertar se convierte en una flor.

Es la capacidad de estar completamente con lo que es, permitir que el ser mismo infunda los espacios más oscuros de adentro hacia afuera, lo que crea la totalidad auténtica que es un sello distintivo del despertar completo. El despertar no niega el pasado, la historia de nuestras vidas, los recuerdos, las decepciones, las angustias, los remordimientos e incluso lo que parecen experiencias de vidas pasadas. Todo esto puede ser aceptado en la conciencia del momento presente para que el pasado y el futuro se vean en el eterno ahora. Y en este profundo abrazo de lo que está aquí ahora, se nos da la oportunidad de ver que la luz es la naturaleza de la oscuridad.

Amoda Maa es una autora y maestra espiritual contemporánea. Para más información sobre Amoda y su enseñanza: www.amodamaa.com

La leyenda de los Ahoras

Texto extraido de https://www.losahoras.com/

Escrito por Óscar Soria

Cuenta una vieja leyenda universal que, hace muchas épocas, las personas eran animales simbióticos: Iban siempre acompañadas de un pájaro diminuto, de plumaje brillante y canto melódico y como un susurro. Se llamaba Ahora.
Ahora acompañaba a los humanos día y noche, revoloteando por sus cabezas en silencio, y eran pajaritos muy sabios y sencillos. Cada vez que sus simbiontes contemplaban un paisaje hermoso, miraban a alguien a los ojos o vivían cualquiera de esos mágicos eventos que suelen discriminarse solo por ser cotidianos, Ahora les daba un pequeño picotazo en la cabeza y cantaba, y entonces las personas tenían un Momento de Consciencia. Vivían el presente con más nitidez y eran muy felices. De hecho, los Ahora se alimentaban de las emociones que se desprendían de estos momentos, y de ahí la simbiosis.
Había gente que se hacía muy amigos de sus Ahoras y éstos les daban Momentos de Consciencia a cada instante. Sin embargo, algo ocurrió. Llegó un punto en que, por motivos siniestros, la gente empezó a establecer relaciones con otras dos aves, una de plumaje negro y otra blanco: se llamaban Antes y Después, y poco a poco, Los Ahoras fueron muriendo, la magia de los pequeños detalles desapareció, y los Momentos de Consciencia se perdieron para siempre.
Mas éste no es el final de la historia, pues la leyenda asegura que los hermosos Ahoras, aunque ya no puedan volar ni picarnos, siguen viviendo en el alma de cada uno de nosotros, esperando que retomemos la simbiosis y podamos ver la magia de nuevo. Incluso dicen algunos que… si cierras los ojos, respiras hondo y sonríes, podrás sentir en el corazón y en la mente, el canto y el picotazo del Ahora, y al volver a abrirlos el mundo será brillante.

¿Qué es la realidad?

¿Te has preguntado alguna vez, que es la realidad? Seguramente, no. Ahora es el momento de preguntártelo…

Es difícil contestar a esta pregunta.  Si nos preguntamos que es la realidad, difícilmente encontraremos una respuesta ciertamente satisfactoria. Seguramente, lo que nos vendrá será… ¿La realidad?. La realidad es esto, lo que esta pasando ahora, lo que estoy viviendo, experimentando, percibiendo…, en este momento.

Si nos quedamos con esta simple respuesta es como si nos quedaramos cortos en la investigación, es como si no nos dejara dicha respuesta, totalmente satisfechos. Quizás, a esta pregunta debería acompañarnos otra… ¿Cómo surge la realidad? ¿Cómo se crea la realidad? Porque, en el fondo, la gran pregunta sería esta.

Es cierto, que estamos experimentando una experiencia continuamente, pero…, como se crea esta experiencia o de donde surge esta experiencia que estoy percibiendo ahora. ¿Hay una experiencia fuera tal como la vemos, o la experiencia la crea o la proyecta nuestro cerebro, tal como un proyector puede proyectar una película?

Y mas allá de todo ello… ¿la realidad vista, percibida o experimentada, es auténticamente real o es relativamente real? Entiendo por auténticamente real aquello que no cambia bajo ninguna condición o en ningún momento o, dicho de otra manera, aquello  que no depende de nada para existir.

Si miras  y reflexionas atentamente, te darás cuenta, que la realidad que vives depende de ti para existir, o dicho con mas claridad, depende de tu consciencia para existir. Si no fuerás consciente no podrías experimentar ninguna realidad. Dicho esto, verás con claridad que toda experiencia depende del sujeto conocedor para existir, si no hay sujeto conocedor no hay experiencia conocida.

Necesito que te pares un momento y veas esto con claridad. Es necesario que ambos, el escritor (yo) y el lector (tu), estemos de acuerdo. La investigación tenemos que llevarla a cabo los dos, para que sea válida para ti.

¿Estas de acuerdo? Si no hay sujeto no hay verbo, ni predicado. Yo (sujeto, el que conoce); verbo (el conocer, el percibir, el hacer…); y predicado (el objeto percibido o experimentado).

Por lo tanto, es claro que si no hay sujeto, no hay predicado o dicho de otra forma, si no hay nadie que experimente no puede haber experiencia percibida.

Por ello, toda la realidad que ves o percibes es relativamente real, es decir, depende de ti. Y no solo depende de ti para existir sino que la experiencia que experimentas, tu mente la va a teñir con tu forma o punto de vista particular. Lo que quiero decir es que una puesta de sol percibida por mil miradas diferentes, será una puesta de sol única y relativa para cada uno de esos mil espectadores. Cada uno de ellos la verá, la percibirá a su manera, en función de su estado de ánimo; de su punto de vista; de sus creencias; de su forma de ver las cosas; en definitiva de su programación mental. Esto ya lo sabes… es fácil de comprender y ya lo has pensado o lo has comentado en alguna otra ocasión. El problema es que se te olvida continuamente, una y otra vez, defiendes tus puntos de vistas que no son auténticamente reales, solo son relativamente reales. Tampoco pasaría nada si esto no creara sufrimiento pero… lo crea. Lo que quiero decir, y espero que estés de acuerdo conmingo, es que creer que algo es verdad, siendo solo relativamente real crea confusión y mucho sufrimiento. Si crees que intrinsecamente un día nublado es feo y es desagradable, tu estado de ánimo va a estar influenciado por ese punto de vista relativo. Decir relativo es decir relativamente real o falsamente real, en el sentido de que no es absolutamente o auténticamente real. ¿Lo ves claro?

En otras palabras…, ¿quien crea “realmente” la realidad?

Tu mente.

Tu mente  crea  tu realidad relativa. Y en el fondo lo sabes. Cuando digo tu mente, me refiero a tu forma de pensar; a tu sistema de creencias. La mente…, tu mente…, tiñe completamente cada una de las experiencias que aparecen ante ti, creando una realidad relativa que causa mucho sufrimiento.

Un día nublado, realmente, no es intrinsecamente feo…, es simplemente un día nublado…, nada más.

Ahora, es necesario que pares de leer y veas con claridad esto.

Necesito que estemos de acuerdo en esta investigación que estamos llevando a cabo.

¿Seguimos?

Por lo tanto, ante cada situación que nos toca vivir en la vida cotidiana, la mente, nuestra mente…, está interpretando cada momento experimentado. No estamos experimentando una realidad absoluta, estamos experimentando una realidad contada, la que “yo me cuento”, cuando me identifico con la mente.

Por lo tanto “la vida, tu vida…, no es lo que percibes sino lo que tú (tu mente) te cuentas de lo que percibes”.

Es como una especie de realidad virtual. Una película que, continuamente, te vás contando, o mejor dicho te va contando tu mente. Lo peor de todo es que te confundes con lo que te cuenta tu mente, ese yo pensamiento que te cuenta o se cuenta que esto es así y no lo duda. Sería bueno, porque de ello depende tu felicidad que observarás a ese “falso yo”, que te dice continuamente lo que tienes que hacer o lo que no tienes que hacer porque ese “yo”,  no eres tú.

¿Cómo? Te estarás preguntando…

Entonces, si no soy el que piensa  ¿Quién soy yo?

undefined Sebastián Rosety

ESPIRITUALIDAD O ESPIRITUALISMO

(Artículo extraído de Baraka Integral. Autor: Dr. Fernando Rodríguez )

Como instructor de meditación me encuentro a menudo rodeado de personas que les gusta sentirse ‘espirituales’ porque les hace sentirse ‘mejores’.

La ‘evasión espiritual’ (Welwood:1984) es una forma de represión emocional basada en la sobreponderación de lo positivo y el ‘desapego’ de lo negativo. Viene acompañada de fobia a la ira (que no es una emoción destructiva), falta de autonomía emocional, ‘compasión idiota’ (Choglyam Trungmpa), rechazo de la negatividad en uno mismo y falsas ilusiones de estar en un nivel superior. En general, son personas cuyo aspecto cognitivo ‘domina’ sobre lo emocional y lo moral, pero creen que, en ellos, lo espiritual ‘domina’ lo personal.

Este ‘espiritualismo’, es la consecuencia natural de la mentalidad individualista y narcisista dominante. Para no confrontarnos a los aspectos negativos de la vida convertimos el ser o parecer positivos en la seña de lo espiritual. Esta exagerada amabilidad, sin embargo, nos aleja de la profundidad y autenticidad emocional. Este uso de la espiritualidad como una especie de ‘valium metafísico’ calma los aspectos incómodos, desagradables y dolorosos de la vida.

Mucha gente que se acerca a la meditación vive acosada por exigencias ‘espirituales’: ‘No debería sentir ira’, ‘Debería ser más cariñosa’, ‘Debería admitir a todo el mundo como es’, etc. Son personas que quieren ser positivas y no ser críticas con los demás, quieren que su única respuesta sea la aceptación y la compasión como forma de conseguir inmunidad al sufrimiento.

Utilizar creencias espirituales para evitar confrontar nuestro dolor y sufrimiento, cosa que todos los que estamos en este mundillo hemos hecho, colapsa el desarrollo psicológico. Cuanto mayor es el sufrimiento y las cuestiones psicológicas no resueltas mayor es la probabilidad de autoinflación compensatoria (por supuesto, revestida de humildad).

Dado que la psicoterapia (debería decir psicoterapia profunda y no la psicopedagogía al uso) se considera inferior a la práctica espiritual, consideran que sus problemas vienen de que no están haciendo la práctica espiritual adecuada, el guía espiritual no es el que ellos necesitan o deben dedicar más tiempo a su práctica, aunque eso suponga abandonar otros ámbitos de responsabilidad de sus vidas.

El desarrollo espiritual se produce por la confrontación e integración de los aspectos dolorosos, escondidos, disfrazados, negados o no deseados de nosotros mismos, no por su evitación o rechazo.

En este ‘revival’ espiritual conviene discriminar las creencias y prácticas que funcionan como ‘tranquilizantes’ de las que nos ayudan a madurar psicológicamente y despertar espiritualmente. Las prácticas meditativas que sólo buscan efectos calmantes y relajantes nos mantienen lejos de la insatisfacción al precio de atontarnos, entumecernos emocionalmente, estancarnos cognitivamente y creernos superiores ‘espiritualmente’.

Dr. Fernando Rodríguez

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